viernes, 22 de junio de 2012

TRANSFORMACION

Yo... el que mira, el que vela, el que surge de la nada.
Y se me hacían largos los días, cuando no estaba.
Se me hacía eterno el camino y los pasos eran gigantes,
pero crecí; evolucioné, aumenté y me incorporé.

Me puse los guantes de hierro que encontré,
también el antifaz de alegría que dejaron algunos en su camino.
Hice mi bulto, lleno de flores que se marchitaron.
Ahí estuve, en una selva de desilusiones y lobos disfrazados de terneros.

Comí del fruto caído y de algunos que hice caer;
fui monte abajo desde lo más alto en él, deslizándome.

Tu, quien alimenta mis deseos; mi bálsamo...

¿Qué me dices de la vida? Que somos pero no somos.
¿Qué me dices del amor? Que es pero no es.
Somos seres con un fin: destrucción.
Somos lo que somos, gracias a nosotros; lo que nunca debimos ser.
Un insulto a lo que significa humanidad.
Somos, pero más nunca volveremos.

Carpe diem, dirían por ser sofisticados,
queriendo decir: "sal de mi camino, basura".
Que se disfrute el día y la noche,
que se disfruten las flores...
Que se disfrute el agua y también la tierra.
Que disfrutemos de ser nosotros y vivir a mediados del monte,
donde tenemos la brisa y la ciudad cerca.

Los árboles soltarán sus últimas sonrisas
y nosotros muy ocupados "viviendo".

Solamente quiero sonreír y decirle al mundo que todo estará bien...

2 comentarios:

  1. Gracias por compartir tus ilusiones con todos.

    Por pensar en los vacíos con llenura.

    Gracias!

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