Existió una vez un hombre que podía ver fantasmas. Esos fantasmas siempre le decían cosas que tenía que hacer para ayudar a otros. Al principio el no hacía caso a esos fantasmas, pero al ver que los fantasmas seguían acumulándose, y cada vez eran más fantasmas, decidió entonces ayudar a las personas que tenía que ayudar. Una vez empezó a ayudar a otros los fantasmas iban desapareciendo uno a uno, creándoles paz y un descanso eterno. Solo había uno de esos fantasmas que no se iba. El trato y trato de ayudarlo pero siempre que hacia algo bueno y creía que se había ido, al otro día se daba cuenta que había sido solo otro intento fatulo.
Un día se dio cuenta de lo que tenía que hacer. El hombre fue y hizo lo que tenía que hacer, y cuando lo hizo se dio cuenta que la persona que lo seguía no era otro fantasma más en su vida, si no que era el mismo.
A veces en nuestro interior sabemos las cosas que tenemos que hacer y aun así no las hacemos ya sea por miedo, por vagancia, o por la excusa que te quieras inventar. Tal vez en tu vida tengas una montaña de frente y la ves tan grande que no te atreves a escalarla, pero ese hombre si se atrevió a escalar esa montaña y cuando llego a la cima se dio cuenta que había un mundo detrás de esa montaña que no se había atrevido a escalar; y se dio cuenta de todo lo que se perdio en todo ese tiempo por no esforzarse un poquito mas...
Ustedes saben que usualmente yo no escribo de estas cosas pero hoy me dio con llevar este mensaje. Sea cual sea tu problema, solo supéralo y sigue adelante que detrás de todo ese descojonal al que le llamas vida, hay cosas mucho más grande de las que imaginas.
Igual que hay personas enfocadas en sus problemas, también están las personas que porque en la escuela le decían “tetón”, o “bobolón”, pues deciden vengarse en su vida de esas personas haciendo grandes cosas. Algunos deciden hacer ejercicios y vivir una vida de dietas y ponerse fuerte, Sharp, tu sabes, como todos desearían estar. Otros dedican su vida a los estudios y se hacen millonarios para luego tratar a los demás como ignorantes y alardear de su gran intelecto. Al fin y al cabo, esas personas terminan siendo mucho mas ignorantes que las personas que los llamaban “tetón” y “bobolón” porque terminan haciendo todo eso, no por ellos mismos, sino por demostrarle al mundo cuanto pueden dar, darles por la cabeza a los cabrones que los jodieron, etc. En mi experiencia, esas personas no terminan bien porque hacen todo eso bajo coraje, bajo rencor y/u odio. El coraje, rencor y odio nunca lleva a nada nuevo. Los dejo con este refrán que decía Don Ramón: “la venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena”.