Ya ni recuerdo qué escribí ayer,
Ni si quiera qué quise decir.
Ya no recuerdo esos versos.
Ya no recuerdo…
Ya no recuerdo de dónde salí;
No recuerdo de dónde vengo.
No recuerdo bien mi idioma
Ni recuerdo mi niñez.
Lo que si recuerdo es el sol
Que no deja de brillar.
Frente a una arbolada
Y mil ojos sin parpadear.
Recuerdo las tardes frente al mar;
Una y cien historias que contar.
De esas cien, una es mía
Y las demás… son las demás.
Pero no recuerdo,
Como nunca recordaré,
Los ojos que me vieron;
Donde siempre viviré.
miércoles, 25 de enero de 2012
domingo, 15 de enero de 2012
MELANCOLÍA
Ayer en la noche fui con mi esposa a ver la película Melancholia a Fine Arts. Una muy buena película que me dejó pensando mucho en el fin del mundo; pero más aún, me dejó pensando en lo enferma que está la sociedad (mundialmente hablando).
lunes, 2 de enero de 2012
PAREDES
Paredes temblando. Escaleras hechas polvo. Arboles cayendo. Luces apagadas. Todo por un temblor que ha sacudido mi mente.
Zumbidos en el aire y los autos pasando. Animales caminando por las paredes. Escorpiones. Arañas. Culebras.
No hay mucho qué decir ni mucho de qué hablar (nuevamente). No hay de qué arrepentirse; lo hecho, hecho está. Además, no puedo permitir que mi filosofía de "no arrepentirme de nada" se vaya. Tiene que seguir viva. Solamente que a veces imagino cosas. Cosas que pudieron haber pasado, que pueden pasar ahora o en un futuro.
Cosas que he tenido que aprender: la sabiduría y el conocimiento no están en un libro. En la vida real los libros te ayudan pero no hacen lo que tú debes hacer. El conocimiento está por todos lados. Hay que saber buscarlo. Hay que absorber todo. Hay que ponerse en un estado mental de aprendizaje todo el tiempo y sólo así lograremos las cosas que queremos. Como dije, el conocimiento no está en un libro… mucho menos en un edificio. El conocimiento está y siempre estará en nosotros.
Las paredes ya no tiemblan ni las escaleras se derrumban. Las arañas, culebras y escorpiones no hacen daño porque nunca estuvieron ahí. Sólo hay un cuarto vacío pero lleno de ti.
Zumbidos en el aire y los autos pasando. Animales caminando por las paredes. Escorpiones. Arañas. Culebras.
No hay mucho qué decir ni mucho de qué hablar (nuevamente). No hay de qué arrepentirse; lo hecho, hecho está. Además, no puedo permitir que mi filosofía de "no arrepentirme de nada" se vaya. Tiene que seguir viva. Solamente que a veces imagino cosas. Cosas que pudieron haber pasado, que pueden pasar ahora o en un futuro.
Cosas que he tenido que aprender: la sabiduría y el conocimiento no están en un libro. En la vida real los libros te ayudan pero no hacen lo que tú debes hacer. El conocimiento está por todos lados. Hay que saber buscarlo. Hay que absorber todo. Hay que ponerse en un estado mental de aprendizaje todo el tiempo y sólo así lograremos las cosas que queremos. Como dije, el conocimiento no está en un libro… mucho menos en un edificio. El conocimiento está y siempre estará en nosotros.
Las paredes ya no tiemblan ni las escaleras se derrumban. Las arañas, culebras y escorpiones no hacen daño porque nunca estuvieron ahí. Sólo hay un cuarto vacío pero lleno de ti.
lunes, 26 de diciembre de 2011
HOY NO
Hay mil formas de vivir,
Mil maneras de sentir
Pero en mi mente sólo queda eco
De lo que un día me volví,
De lo que un día yo sentí
Y, anyways, siempre termino seco.
Hay mil sueños pa' soñar,
Y hay mil formas de viajar
Pero no quiero hacerlo yo solo.
Mil historias por contar,
Hay mil cosas de qué hablar
Pero un día las contaré yo mismo.
Cuando no hay nada qué decir,
Cuando no hay musa pa' escribir…
Eso pasa y seguirá pasando.
Tengo mil versos por versar
Y mil palabras pa' escribir
Pero no hoy.
Mil maneras de sentir
Pero en mi mente sólo queda eco
De lo que un día me volví,
De lo que un día yo sentí
Y, anyways, siempre termino seco.
Hay mil sueños pa' soñar,
Y hay mil formas de viajar
Pero no quiero hacerlo yo solo.
Mil historias por contar,
Hay mil cosas de qué hablar
Pero un día las contaré yo mismo.
Cuando no hay nada qué decir,
Cuando no hay musa pa' escribir…
Eso pasa y seguirá pasando.
Tengo mil versos por versar
Y mil palabras pa' escribir
Pero no hoy.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
IMAGINO
Cualquiera pierde la cordura mirando fijamente la pared... Me muerdo las uñas y las cutículas. Fumo como diez veces al día pero sólo me tomo una taza de café en las mañanas.
En ocasiones, cuando voy de camino al trabajo escuchando la radio y mirando a la gente en la calle mi mente comienza a imaginar historias. Una vez imaginé cómo sería la vida de una prostituta: triste, ganando su vida como puede, viviendo en un estudio pequeño con una estufa de las que compras en Kmart que se conectan a la pared, las que tienen dos parrillas... durmiendo en un futón con una nevera casi al lado de su cama y ni un alma acompañando su soledad.
Así como esa vez he tenido muchas otras ocasiones imaginando. Pensando. Observando.
A veces tiraba fotos para distraerme. A veces imaginaba el suicidio (desde los diez años no lo imagino). A veces imaginaba cómo sería si fuese rico, o pobre al extremo. He imaginado cómo sería ser de otra nacionalidad, ser rechazado, ser marginado como los adictos. He imaginado tantas cosas como se puedan imaginar. He visto tantas situaciones buenas, tantas malas y tantas cosas normales que a veces olvido lo que es vivir en este momento.
He matado lagartijos por diversión, he mirado una pared llena de hormigas por más de diez minutos, he bebido hasta casi perder la conciencia (nunca puedo perderla completamente... por más que beba), he fumado hasta llegar al punto de no poder identificar la realidad y he hecho muchas otras cosas que no necesariamente me enorgullecen. Por más cosas que he hecho aún siento que tengo demasiado por vivir. Aún siento que esta realidad no es parte de mí muchas veces y que por más que lo intente no voy a encajar completamente.
Tal vez no hago sentido. Tal vez mi vida ha sido poca cosa pero el imaginar y el ponerse en el lugar de alguien muchas veces me ha ayudado a entender algunas cosas. Muchas veces ha ayudado a otras personas a entender diferentes situaciones y no sólo mirar como que esa vida no es tuya, sino pensar "cómo sería si..."
Hay infinitos pensamientos, infinitas opciones, infinitas posibilidades que llevan a diferentes emociones. Claro, nadie piensa igual. "A mí nunca me pasará", dicen. Pero el que no sea humano que levante la mano; bueno, mejor digo que el que sea humano que levante la mano.
No todos pierden la cordura mirando a una pared... lo sé. Pero yo pierdo la cordura mirando la vida.
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