sábado, 24 de marzo de 2012

TACITURNO (sociedad de cristal)

Así, taciturno, como noche en alta mar;
como quien, ahogado en alcohol y males ratos,
vaga por callejones obscuros y solitarios
con nostalgia de la que hace hablar.

Apesadumbrado y con varios palos encima.
Viajando en su mente entre sus decrépitos ideales
y sin ver tan siquiera una luz, un letrero que señale,
a su imposible salida o dónde sanaban heridas.

Hay un dios que no escucha su eterna letanía;
una sociedad de cristal basada en ese Cristo resucitado,
y no pueden auxiliar al caído y al abandonado.
Atrapado un una sociedad devastada, entre ocio, ritos y fracasos.

"¡Este mundo no tiene esperanzas!", gritaba el apesadumbrado borracho.
Con el corazón agitado, alzaba su voz entre las sombras diciendo:
"¿Qué fue? ¡Mírame! Estoy viejo, borracho... ¡hecho mierda!
Y, ¿a mí quién me salva? ¿A mí quién me ama? Conmigo, ¿quién habla?
Las sombras... ¡el viento y los árboles me hablan! Y dicen más que ustedes..."

Tambaleándose y entre murmullos caminaba aquel hombre,
llegando a un lugar donde la gente se acumulaba a reír y festejar;
como muñecos de porcelana en alguna vitrina, pero sin parar de hablar.
Música, bailes y alcohol... muñecos con sus temores a flor de piel.

La sociedad de cristal no notó su presencia.
Los seguidores de Cristo ignoraron su olor.
Grupos intelectuales lo dieron por loco
y los filántropos... ocupados en sus millonarias beneficencias.

Mientras aquel taciturno y apesadumbrado borracho se dirigía a su hogar
donde nadie, ni su sombra, por él se sentaban a esperar.
Un baño y las buenas noches por un Dios que lo miró
hicieron de su sueño una noche un poco mejor.

Al despertar, casi de noche nuevamente, ve la puesta del sol.
Con un café y un cigarrillo ve la luna llegar.
Las estrellas le dan los buenos días,
en una nube se ve su sonrisa.

Ahora mira la sociedad de cristal desmoronarse,
ahora ve la humanidad rogando por un poco de piedad.
Una roca calló en su vitrina, haciendo pedazos todo y a todos,
mientras él observa muchos pedazos de cristal pedir su ayuda.

sábado, 11 de febrero de 2012

SENTIRSE VIVO

Estar quieto.
Moverse de vez en cuando.
Observar todo alrededor.
Buscar aire para los pulmones.
Abrir los ojos.
Mover las manos.
Mirarlas…

Y de momento buscamos amor,
Y nos hacemos adictos.
Somos adictos al placer,
Somos adictos a sensaciones.
Damos una vuelta y somos odio.
Nos sentamos a escuchar
Y vivimos para amar;
Y vivimos para odiar.

Volvemos a sentir;
A veces soledad
Y otras libertad.
Sentimos ansiedad,
Sentimos dolor.
Olvidamos.
Perdonamos…

Y aún queremos sentirnos vivos.
Y aún queremos sentir el éxtasis.
Todo sin analizar el dolor,
Sin pensar en el temor que tenemos:
Ser nosotros mismos…
Sin pensar en ansiedad ni muerte
Pero aún más nos acercamos a ella.
Sentirse vivo no es más que sentir dolor.

miércoles, 25 de enero de 2012

NO RECUERDO

Ya ni recuerdo qué escribí ayer,
Ni si quiera qué quise decir.
Ya no recuerdo esos versos.
Ya no recuerdo…

Ya no recuerdo de dónde salí;
No recuerdo de dónde vengo.
No recuerdo bien mi idioma
Ni recuerdo mi niñez.
Lo que si recuerdo es el sol
Que no deja de brillar.
Frente a una arbolada
Y mil ojos sin parpadear.

Recuerdo las tardes frente al mar;
Una y cien historias que contar.
De esas cien, una es mía
Y las demás… son las demás.

Pero no recuerdo,
Como nunca recordaré,
Los ojos que me vieron;
Donde siempre viviré.

domingo, 15 de enero de 2012

MELANCOLÍA

Ayer en la noche fui con mi esposa a ver la película Melancholia a Fine Arts. Una muy buena película que me dejó pensando mucho en el fin del mundo; pero más aún, me dejó pensando en lo enferma que está la sociedad (mundialmente hablando).

lunes, 2 de enero de 2012

PAREDES

Paredes temblando. Escaleras hechas polvo. Arboles cayendo. Luces apagadas. Todo por un temblor que ha sacudido mi mente.

Zumbidos en el aire y los autos pasando. Animales caminando por las paredes. Escorpiones. Arañas. Culebras.

No hay mucho qué decir ni mucho de qué hablar (nuevamente). No hay de qué arrepentirse; lo hecho, hecho está. Además, no puedo permitir que mi filosofía de "no arrepentirme de nada" se vaya. Tiene que seguir viva. Solamente que a veces imagino cosas. Cosas que pudieron haber pasado, que pueden pasar ahora o en un futuro.

Cosas que he tenido que aprender: la sabiduría y el conocimiento no están en un libro. En la vida real los libros te ayudan pero no hacen lo que tú debes hacer. El conocimiento está por todos lados. Hay que saber buscarlo. Hay que absorber todo. Hay que ponerse en un estado mental de aprendizaje todo el tiempo y sólo así lograremos las cosas que queremos. Como dije, el conocimiento no está en un libro… mucho menos en un edificio. El conocimiento está y siempre estará en nosotros.

Las paredes ya no tiemblan ni las escaleras se derrumban. Las arañas, culebras y escorpiones no hacen daño porque nunca estuvieron ahí. Sólo hay un cuarto vacío pero lleno de ti.