domingo, 15 de noviembre de 2009

HOY DESPERTE EN OTRO MUNDO

Dormí mucho tiempo. Vivía en una tierra donde la naturaleza era apreciada. Los primeros habitantes tenían mucho respeto por la naturaleza. Llamaban a la naturaleza por diferentes nombres, e incluso trataban diferentes áreas de la naturaleza como dioses. Les asignaban nombres, les rendían culto, y les temían mucho. El dios del fuego, el de la lluvia, etc.

Otro día me levante y habían civilizaciones. Lamentablemente, había guerras y la tierra se fue llenando de ignorancia. Aun así, muchos seguían llamando parte de la naturaleza por nombres de dioses. Muchos respetaban la naturaleza, y aunque había guerras, la vida humana en general era algo sagrado. Los dioses cegaban a algunas personas fanáticas de sus propios pensamientos. La libertad de expresión no valía nada. Esos fanáticos hacían lo que fuera por mantener el pueblo bajo su dominio.

Dormí de nuevo y al despertar me di cuenta que el mundo era distinto de nuevo. Las civilizaciones aceptaban la palabra de un pueblo. Era difícil, pero la libre expresión estaba comenzando a surgir. La gente se daba cuenta de las cosas usando la razón. Igual que surgía una cosa como esa, surgía la contaminación. Dejaron de creer en sus dioses porque se dieron cuenta de que no eran realmente dioses, y sin embargo al parecer también se dieron cuenta que la naturaleza no era un dios, y decidieron blasfemar en su contra. Decidieron quemar los árboles, construir carreteras largas, mansiones encima de bosques, etc. Decidieron hacer un “mundo mejor”.

Después de coger otra siesta me levante en un mundo donde ni el respeto por la naturaleza, ni por el humano, ni por la libertad de expresión existía. Desperté en una isla donde había sueños, donde había esperanzas en un pasado, pero al parecer todo eso desapareció. Desperté oyendo conversaciones que decían que el ser independiente podría llevarnos a ser tan pobres como islas cercanas como Haití, Cuba y Republica Dominicana. Desperté en un pueblo en donde la gente se hace llamar sabios por sus estudios, por sus profesiones y sus propiedades, pero sin embargo han blasfemado contra la naturaleza, contra la libertad y la propia vida humana. Desperté en un mundo de ignorantes. Ignorantes que no creen en la Biblia, pero sin embargo la misma dice: “mi pueblo perece por falta de conocimiento”, y a mi entender no se equivoca en nada. Desperté en un mundo donde no existe un Dios, pero si el calentamiento global; donde no hay creencia valida, mas lo único valido que existe es la certeza de que moriremos por nuestra propia mano. Desperté en un mundo en el que las injusticias nunca paran, y por el contrario, cada día son más. Desperté en un mundo en donde se estudian a los sabios, pero no se trata de ser como ellos; en donde se predica de buenas obras, pero no se obra de buena manera; en donde llaman ignorantes a los cavernícolas, indios, y los primeros que estuvieron en la tierra, pero sin embargo ellos no fueron los que destruyeron la tierra. La prepotencia domina nuestra humanidad, el creer que sabemos todo sin saber nada. Me pregunto yo, ¿serian ignorantes los indios por llamar la naturaleza por diferentes nombres de dioses, o nosotros por tener el conocimiento de lo que tenemos y no hacer nada bueno con ello?

Yo se que no pertenezco a este mundo en donde he venido a despertar. Solo quiero saber, ¿cómo vuelvo a mi mundo?

viernes, 13 de noviembre de 2009

LA CARIDAD

- ¡Corre que por ahí viene el Tin Tin! ¡Dale corre que se va rápido! -

Decía yo a mis primos mientras corríamos por las callecitas pequeñas entre todas las casas de la Barriada La Caridad, la que estaba al lado de la Urb. Villa España en Bayamón. Allí donde una vez vi a un tipo persiguiendo a otro con una 22 por el medio de la calle y disparándole; donde todos tenían miedo de ir a la casa de la santera que tenia un altar al lao’ de la cocina; y Ché, el tipo misterioso alto que se parecía al cantante de Pimpinela, guardaba sus armas pa' después sacarlas y limpiarlas cada sábado en la tarde. Que recuerdos me ha sacado Don Procopio con un poema ahí, que es pura melcocha mental, pero algo en mi sistema entiende todo lo que quiso decir.

Yo y mi hermano nos volvíamos locos por que llegara el sábado. Era el día de ir a la Barriada La Caridad. ¿Qué había allí? ¡Pues fácil! Toda mi familia estaba allí. Si hubiese sido por mi, en ese entonces, me mudaba pa’ allá también. Todos los primos nos juntábamos todo el día. Yo llegaba a eso de las 9:00 a.m. o 10:00 a.m. todos los sábados allá, porque mi padre siempre ha trabajado en el viejo San Juan, y en mi casa había solo un carro. Así que los sábados, como era día de visitar a la familia, mi padre me dejaba a mi, a mi madre y mis hermanos en el Pueblo de Bayamón. Allí estábamos un rato caminando y, como mi madre decía, “viendo tiendas”. Mi parte favorita del canton mall era el Food Court, por eso de que siempre mi comida favorita eran los desayunos y a esa hora la Cafetería El Coquí estaba abierta y hacían un buen revoltillo, pero muchas veces me quedaba con el hambre porque no había dinero para comprar desayuno allí. Además al frente del Food Court había un Pet Shop donde siempre me gustaba entrar. Cuando ya eran como las 8:30 o 9:00 a.m. nos íbamos en dirección del terminal de guaguas publicas para irnos a la casa de mi abuela en La Caridad.

Llegaba allí con hambre, y rápido íbamos a la cafetería que un tío mío tenía allí. Las sillas rotas, el lugar mal pintado y las mesas no más higiénicas del mundo que digamos, pero la comida era gratis (para mi). Desayunaba allí y después nos íbamos a la casa de mi abuela. Una vez estaba allí veía televisión un ratito, hasta que no podía aguantar mas las ganas de jugar e iba a despertar a un primo mío a su casa. Le tocaba la ventana pa’ que acabara e’ levantarse el cabrón vago ese. A veces se levantaba rápido y otras veces tenía que joderlo por un ratito.

Nos poníamos a jugar super nintendo, o jugábamos a las gárgolas o nos íbamos a jugar el juego familiar: “LA COCINITA”. Corríamos bici, jugábamos basket y to’ el mundo terminaba el día bien jodío, super explotao’s. A veces hasta con cantazos, heridas abiertas, y alguna que otra pelea. Me acuerdo que una vez uno de mis primos me rompió un palo en la espalda y yo no me di cuenta hasta que otro primo mío me lo dijo. Yo no sentí nada. Otro día una prima me dio con la parte de atrás un martillo (sin querer, porque el martillo no iba pa’ mi, era pa’ mi hermano), y me hizo un claje’ chichón que la mitad era mucho. Yo no sentí absolutamente nada, aunque después me dio un sueño cabrón y después de un rato me dolía.

Uno de mis primos fue el que me enseñó a tocar guitarra, por el módico precio de que yo lo recortara. Ese era uno de los mayores, junto con mi hermano que tenían más o menos la misma edad. A nosotros nos gustaba jodernos mutuamente, por eso siempre paliábamos y después estábamos janguiando de nuevo. Una vez ese primo mío me dice:

- ¡Estoy bien enfogonao! -
- Pero, ¿por qué, loco? -
- ¡Ah! Yo fui ayer al cuartel de policía ahí del pueblo pa’ hacer una querella. Cuando le digo mi nombre el guardia me pregunta: “por casualidad, ¿tu eres familiar de Fulanito (digo Fulanito para no decir nombres reales; el Fulanito al que me refiero era otro familiar mío que era el “bichote” de allí)?”. Yo le dije que si, ¡y el desgraciao’ guardia ese me dijo que fuera a donde el y que se lo dijera, que pa’ que yo iba a hacer una querella! -

A pesar de todo esto nosotros éramos una familia bien unida para ese entonces. Hacían unas fiestas bien cabronas. La montábamos donde quiera que estuviésemos. Allí bebí por primera vez, fumé (me acuerdo que fumábamos papel con pasto o hojas de amapolas [eso se supone que era un secreto] ), y hicimos muchas cosas juntos. Éramos una familia tan unida que hasta de incesto se hablaba (¡eje! !cuidao’!).

Después de unos años la familia se fue desintegrando. El factor mas grande de todos fue porque ese lugar donde vivían era una “invasión”, y por lo tanto el gobierno procedió a expropiarlos. Además de que esa petición venia desde hace años de parte de la gente que vive en la Urbanización Villa España, porque esa barriada les afeaba eso allí. Hicieron una urbanización y les ofrecieron casas allí; algunos en vez de coger esas casas compraron en otros lugares, porque les dieron la opción de darle una casa o darle el dinero para que compraran una. Unos se mudaron a la urbanización nueva, pero la gran parte de la familia se fueron a vivir a otros lugares. De fiestas cabronas que hacíamos, pasó a no hacerse nada. Yo seguía visitando a la familia los sábados, junto con mi madre, pero poco a poco fui dejando de visitarlos. Nadie me visitaba a mí. Todavía siguen sin visitarme. Años han pasado, y la familia no es ni una pizca de lo que era.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

LIBERTAD DE EXPRESIÓN... ¿QUÉ ES ESO? - LUIS FORTUÑO

Bueno. Pues había pensado en escribir mucho, en buscar mas información y hablar mucha mierda pero ya, lamentablemente, hay mucha gente que se encargo de hablar y criticar la ley que quieren pasar quitándonos la libertad de expresión. Desde blogs como La Letrina, Lo Que Me Dicen Las Voces, Cargas y Descargas y hasta el blog de Ms. Conciencia han hablado ya del tema. Yo no voy a perder entonces mi tiempo dando detalles de la supuesta ley, cuando puedo expresarme libremente. Mis compañeros blogueros de cada blog arriba indicado, ya se encargaron de dar esos detalles y criticar la ley. Yo voy a decirle a todos esos legisladores que por mas que intenten no pueden callar la voz de un pueblo. Siempre van a encontrar la forma de hacer las cosas, desde bloguear en lugares públicos con computadoras de edificios públicos, hasta hachear sistemas para poder expresarnos como debemos. Usaran pseudónimos y cambiaran sus IP Address constantemente para no ser encontrados fácilmente; o encontraran formas de bloquear señales del gobierno, evadirlas más bien, para no ser encontrados. ¿Es eso lo que quieren? Eso tendrán. Nadie puede quitar que el número de ciudadanos es por mucho mayor que el número de personas involucradas en el gobierno; y mucho menos pueden quitar que ya la gente esta despertando del estado de coma en el que han estado hace muchos años. Yo por mi parte, como comente en el blog de Ms. Conciencia, prefiero conservar mi libre expresión en una cárcel, donde solo mi cuerpo es presidiario, a ser libre físicamente pero con una mente prisionera. Puede que “del dicho al hecho haya un gran trecho”… Prueben.

OYENDO "SOLAMENTE" DE FIEL A LA VEGA...

Ahora mismo estoy oyendo esa canción, que mi amada esposa me la acaba de enviar a mi e-mail y me la dedicó. Yo lo sé, soy bien afortunado de tenerla en mi vida.

Escribo esto cortito para decir que aunque he estado leyendo por ahí algunos blogs, no me ha dado tiempo para escribir nada. Me hice seguidor de Ms. Conciencia (por cierto, chequéenselo que esta bien chévere) y me pompié leyendo lo de la libertad de expresión. Por ahí vienen pa'l de escritos. Uno que estoy cuajando de un comment que deje en el blog de Don Procopio, y otro de lo de la ley esa nueva, que aunque creo que al fin y al cabo no va pa' ningún lao', pues eso es algo que amerita un post. Me he estado entreteniendo mucho últimamente leyendo posts de Manolo Matos. Me tripió mucho el post de los encabrona'os y el de la libertad de expresion.

Bueno aquí los dejo con un videíto de una parodia del niño que va al dentista; y el segundo es de mi banda favorita. La vocalista de esa banda... ¡ESTA CABRONA!



jueves, 5 de noviembre de 2009

ENCABRONAMIENTO ENCABRONADO...

Estaba en mi trabajo. Se fue la luz desde las 10:30. Mi jefe me dice que vaya a un cliente. Todo perfecto, me fui al cliente. Almuerzo, me voy al cliente y vuelvo a la oficina que todavia esta sin luz. Yo dije: "¡chévere!", porque pensé que me iba pa' mi casa. Luego llega mi jefe, empieza a mecaniar con una planta que tiene y oré para que no funcionara. ¡No funciono la jodia planta!, pa' mi que la jodió. ¡Chévere!, pensé de nuevo. Pues vino y me dijo que chequiara qué hacia falta de un cliente. Después de chequiar que había en todos los documentos que había del cliente, le digo a mi jefe que me dice: "pues ahora apunta que hace falta". Yo en mi mente dije: "¡vete pal carajo!". Le piché por pendejo y pa' colmo morón.

En ese momento me empecé a encabronar porque estábamos sin luz desde las 10:30 a.m. y ya eran las 4:00 p.m. Después me monté en el carro cuando salí de la oficina y puse August Burns Red. Empecé a pensar en mi vida. Ayer cogí el fucking ASVAB (para entrar al National Guard) y lo pasé, pero como lo pasé con menos de 50 pts. pues no me dan bono. Pa' colmo solamente dan bono por una profesión. Pensé en lo jodía que esta mi vida (la economía, para ser mas específico). Pensé en todas las veces que he hecho una FUCKING oración y no ha sido contestada, mientras irónicamente oraba en mi carro por mi situación, y pa' colmo a la vez pensaba en una canción titulada "el cielo está vacío" de una banda española que se llama Fangoria. Me sentí, literalmente, como el mojón que cagué esta mañana, que me dolió con cojones; el cabrón mojón era feo, gordo y lleno de sangre. En conclusión: Sí, me rajé el culo.

A resumidas cuentas, me encojoné con el Dios que le he servido toda mi vida. Me encojoné porque nunca salgo del boquete; porque gente mala de verdad esta mucho mejor económica, mental, y físicamente que yo. Me encojono porque esta mierda a la que llamamos vida, en realidad es una mierda. Estoy encojonao'. ¡PUÑETA! Hay gente rica en las iglesias, y los que realmente buscan a Dios están FUCKING jodíos. Me encabrono porque nada sale como quiero. La desilusión me persigue desde que nací. Al fin y al cabo, después de tanta mierda que hablo, aun sigo creyendo. Aun sigo con mi FE en alto. ¡Que cojones!

Quería bajarme del carro, empezar a gritarle a alguien pa' agitarlo y que se baje de su carro y darle pal de puños. Quería estrellar mi carro contra otro y provocar un accidente bien cabrón, hacerme daño y echarme a reír como un demente en el medio de la calle. Sentir dolor seria mejor que sentir pena. Sentir cualquier cosa, seria mejor que vivir la fucking vida que llevo, y poder olvidarme de los problemas por un ratito.

PD: Este posdata es para los fariseos. Recuerden que mucha gente como David, Job, y muchos otros que escribieron en la Biblia, escribieron cosas así, lo único que no tan explicitas. Asi que sus criticas se las pueden meter po'l culo, ¡saen!